CIRURGÍA ORL Y CRECIMIENTO FACIAL

Las controversias con relación a las consecuencias de la obstrucción nasal y a la reducción del espacio nasofaríngeo (adenoides) en el crecimiento craneofacial ha motivado muchas investigaciones. Hoy en día, es consensual que una obstrucción nasal crónica, asociada a una respiración bucal preferencial, perjudica el crecimiento armonioso facial, derivando en más oclusiones y desvíos del crecimiento facial.

Las estructuras que más contribuyen a una obstrucción nasal en el niño son la presencia de adenoides muy aumentadas (un tipo de amígdalas que se localizan en la parte posterior de la nariz), cornetes inferiores aumentados (Rinitis) y la presencia de un desvío del septo nasal.

Muchas veces asociadas a la ventilación nasal, aparecen apneas durante el sueño (también relacionadas con el tamaño de las amígdalas).

Muy resumidamente, la necesidad del niño en mantener la boca abierta para respirar hace que la lengua no esté en su posición normal (junto al cielo de la boca, el paladar), provocando que el paladar quede ojival y que existan problemas de dentición y maloclusión. De esta forma, el niño tiene un crecimiento vertical facial, que podrá ser rehabilitado una vez restablecida la permeabilidad nasal (usualmente en estos casos, con cirugía ORL y rehabilitación y ortodoncia especializada).

Es muy importante tener conciencia del crecimiento facial del niño, pues procedimientos muy simples efectuados en niños van a prevenir modificaciones faciales, a veces imposibles de corregir en la edad adulta o sólo con cirugía muy invasiva (cirugía ortognática), y un largo proceso de rehabilitación y ortodoncia.